Temple Grandin
Original en
inglés: www.autism.society.org/packages/aspergers_emotions.html


Se ha
publicado recientemente un libro titulado "Autismo y Síndrome de
Asperger". El Síndrome de Asperger es un autismo de alto funcionamiento,
en el que la persona tiene un desarrollo del lenguaje normal o cercano a
la normalidad. El libro está editado por Uta Frith y tiene muchos
capítulos interesantes. Incluye la primera traducción al inglés del
manuscrito original de Asperger, un escrito fascinante. Sin embargo, me
siento enojada a causa del último capítulo, firmado por Francesca Happé.
En él analiza mi libro y mis escritos, los de David Medzianik y las
cartas de un autista llamado Barry. Estoy molesta por este pasaje: "Es
interesante, sin embargo, su evidente (refiriéndose a mí) falta de
interés en las emociones propias y ajenas –y esto debería ser una
llamada de atención acerca de cómo estos autistas escritores, o no están
interesados, o no son capaces de escribir sobre aquellos temas sobre los
que queremos escuchar sus experiencias".
Definitivamente yo tengo emociones. Cuando era pequeña y otros niños se
burlaban de mí, me sentía herida y enojada. Happe cuestiona la exactitud
de los hechos relatados en mi libro porque lo hice con un co-autor. Esto
me molesta. No le permití al co-autor cambiar los hechos y Happé
cuestiona aquellos hechos que no están de acuerdo con su teoría. Yo me
siento muy satisfecha con mi carrera como diseñadora de equipos para
ganado. Cuando una creación mía complace a un cliente, yo me siento
feliz. Jack, un afinador de pianos autista, coincide: "Para mí es
importante complacer a la gente" (Dewey,1991).
Si algún
proyecto mío finalmente no funciona, o si un cliente me critica
injustamente, me siento deprimida y molesta. Jack tiene la misma
sensibilidad frente a la crítica. Él dice: "Si tuviera éxito
(refiriéndose a la composición musical) podrían hacerme algunos
comentarios muy sarcásticos, y eso me resultaría aplastante dada mi
reacción frente a las críticas" (Dewey, 1991). Siento gran satisfacción
emocional cuando realizo cosas valiosas para la sociedad. Mi trabajo en
equipos para ganado también ayudó a mejorar el trato hacia los animales
en los EE.UU. También me complace ayudar a otras personas con autismo y
a sus familias. Me hace sentir bien poder usar mi habilidad para
visualizar cuando debo resolver problemas. Es divertido ejercitar mi
corteza cerebral con problemas interesantes. He observado que mis amigos
no autistas, ingenieros, también encuentran placentero el uso
intelectual del cerebro. Muchos científicos e ingenieros dan más valor
al intelecto que a las emociones.
Me he
puesto muy triste por la muerte de seres queridos. Y puedo llorar viendo
películas dramáticas. Si veo a alguien maltratar a un animal, me siento
disgustada o furiosa. Hay algunas áreas en las que mis emociones pueden
ser diferentes. No me asusto ni me horrorizo fácilmente. Si veo algo
desagradable, eso no me asusta aunque si me enoja. Otra diferencia es
que mis decisiones se guían por el razonamiento y no por los
sentimientos. Tengo reputación en mi trabajo con la ganadería por mi
objetividad. Puedo dar una evaluación objetiva del trabajo de otro
científico aunque lo odie como persona; he observado que a muchas
personas les cuesta hacer esto. Yo puedo dejar a un lado el disgusto que
me provoca alguien y apreciar su trabajo sin que el disgusto personal se
entrometa en mi juicio.
Hablando
con otros, he notado que cuando recuerdan hechos traumáticos muchas
veces la emoción los agobia. A mí raramente me perturban los recuerdos
emotivos. Las únicas excepciones son la muerte de mi tía y la de Rom
Rohrer, quien me ayudó al inicio de mi carrera. Puedo llorar al recordar
sus muertes, pero tampoco me agobio. Cuando tengo emociones fuertes,
éstas son poderosas mientras las estoy experimentando, pero no dejan una
gran huella en mi cerebro. No tengo subconsciente o recuerdos
reprimidos. Tengo acceso a todos mis recuerdos, y ninguno se encuentra
reprimido por tener una gran carga emocional.
Empatía
Hay otro
pasaje del capítulo de Happé que me provocó enojo. "Una explicación del
paralelismo que Temple hace entre los hombres y los animales, puede
estar en que ella ignora o no tiene en cuenta la importancia emocional
de nuestra vida afectiva". Happé se refiere a un escrito en el que
discutí la neurología y fisiología del sistema nervioso. Muchos
neurólogos y fisiólogos relacionan los datos entre humanos y animales.
También declara ella que transgredí las barreras usuales entre nosotros
y los animales. Uno de los motivos por los que no hago una distinción de
"blanco o negro", es que soy una pensadora visual. Las investigaciones
sobre conductas animales concluyen que ellos son también pensadores
visuales. Yo no pienso en palabras. Sólo pienso en imágenes.
Mi éxito en
el diseño de equipos para ganado se debe a que puedo imaginarme como un
animal, imaginarme con el cuerpo y los sentidos de un animal. Soy capaz
de visualizarme como el animal que está dentro de los equipos que
diseño. Este "vídeo" es completo, con tacto, olfato, sonidos e imágenes.
Puedo ver este "video" desde dos perspectivas: tanto a mí misma viendo
al animal como desde dentro del animal, viendo a través de sus ojos.
Muchas equipos usados en mataderos tienen un pobre rendimiento porque
sus diseñadores no pensaron en qué pasaría cuando el cuerpo del animal
tuviera contacto con ellos. También puedo imaginar cómo se sentirá el
animal. Él no sabe que van a matarlo. Puedo saber cómo se siente el
animal porque no permito que mis sentimientos nublen la imagen.
Cuando el
ganado va por uno de mis equipos en una planta de engorde o en un
frigorífico, y los animales están tranquilos y no sienten dolor o
incomodidad, tengo sentimientos agradables. Me pongo molesta si ellos se
agitan o están excitados. Recientemente diseñé una nueva máquina para
contener al ganado durante la matanza. Funciona con un sistema
hidráulico. Después de alguna práctica aprendí a manejar los controles
para que los animales fueran sujetados suavemente. Me dio un sentimiento
de paz el ver a los animales tranquilos. Operar los dispositivos de un
modo suave es un acto de generosidad, y una persona debe amar al ganado
para manejarlo humanamente. Muchas personas que aman a los animales
tienen tantos sentimientos negativos cuando están en un matadero que sus
emociones interfieren con una auténtica empatía con el ganado. Cuando yo
manejo el equipo me concentro en sostener con delicadeza al animal y
tengo cuidado de no apretarlo demasiado. Quiero que se sienta lo más
cómodo posible hasta el último instante de su vida. Como quien trabaja
en un hospital. Al pensar esta experiencia, reproduciéndola en mi
"video" mental, me siento bien.
Instinto
Social
Al discutir
sobre los sentimientos autistas debemos separar los problemas de
interacción social de las emociones. Las personas con autismo desean el
contacto afectivo con otros pero se encuentran bloqueados frente al
intercambio social complejo. Una ventaja que tienen los animales es que
ellos no deben aprender complicadas reglas sociales. Asperger (1952)
dijo que los niños normales adquieren instintivamente las habilidades
sociales. En las personas con autismo "La adaptación social debe
proceder por la vía del intelecto. En efecto, ellos aprenden todo con el
razonamiento." (Asperger, 1952). Jim, un autista de 27 años, graduado,
dice algo similar: que las personas con autismo carecen del instinto
básico para desarrollar naturalmente el proceso de la comunicación (Cesaroni
and Garber, 1991).
Tuve que
aprender las reglas sociales usando mi intelecto. Era como un visitante
de otro planeta que debía aprender los extraños modales del nuevo mundo.
Tomé decisiones sociales usando un razonamiento lógico. El recuerdo de
situaciones anteriores también participa de la ecuación. La experiencia
me enseñó que hay conductas que molestan a los otros. A veces mi
decisiones son equivocadas porque están basadas en datos insuficientes.
A menudo comparo las relaciones sociales con noticias que he leído sobre
diplomacia internacional. Por ejemplo, la pelea entre Dick y Jane era
como la de dos países que luchaban por derechos comerciales. Comparo las
experiencias de mi biblioteca de recuerdos con una situación que estoy
viviendo en el presente. Entonces toma una decisión lógica basada en
toda la información disponible. A los 44 años tengo un gran banco de
datos y soy capaz de determinar lógicamente cuáles personas tienen
buenas intenciones y cuáles muy malas intenciones. Esto es algo que
todas las personas con autismo deben aprender. En el trato comercial soy
muy buena deduciendo las intenciones de la otra persona.
Las
interacciones sociales están demasiado complicadas por los problemas
psicológicos que una persona autista tiene con los cambios de atención.
Los autistas necesitan mucho más tiempo para cambiar su atención entre
su auditorio y el estímulo visual (Courchesne, 1991, conversación
personal). Esto dificulta el seguimiento de los rápidos intercambios en
las relaciones sociales complejas. Tienen problemas con las frases
largas, que conllevan excesiva información durante la interacción
social. Algo de este problema pudo ser la razón por la cual Jack dijera:
"Si me relaciono demasiado con las personas, me pongo nervioso e
incómodo" (Dewey, 1991).
Cuando
Francesca Happé lea esto, probablemente comente: "Todavía no habló sobre
sus relaciones afectivas con otras personas". Ya he declarado que mi
vida emocional es simple y que puse todas mis energías en mi carrera. Mi
mayor ambición es lograr dar algo valioso a la sociedad. Happé (1991)
escribe: "En conclusión, David parece, por sus escritos, el menos
autista de nuestros tres autores." En otra página escribe. " Él (David)
muestra un grado de comprensión social ni siquiera visto en los trabajos
editados por Temple". Ciertamente, él escribe sobre cosas consideradas
más "normales", como las mujeres; pero él está solo y escribe: "Vivir es
más o menos como un taladro constante" (Miedzianik, 1986). No trabaja y
desea algo que nunca podrá conseguir.
Hablé hace
poco tiempo con la hermana de un inteligente mecánico que tiene autismo.
Él se ha casado cinco veces. Cuatro de las mujeres le robaron su dinero.
También hablé con mujeres con autismo de alto funcionamiento que fueron
violadas porque no comprendieron las sutilezas del peligro. Hay muy
pocas personas con autismo que tuvieron matrimonios exitosos. Muchos se
casan con personas excéntricas o con alguna discapacidad (Newson, 1982).
Muchos autistas eligen el celibato, que les evita problemas complicados
y molestos. Esa es la elección que hice yo. Dejé a un lado lo más
difícil simplemente para aprender los intercambios sociales. Mi vida
social se mueve alrededor de mis intereses en la ingeniería, el ganado y
el autismo. Muchos autistas bien adaptados han optado por el mismo
estilo de vida. Kanner (1972), habló de cómo los autistas usan sus
obsesiones e intereses especiales para abrir la puerta de su vida
social. Llegan a ser reconocidos por sus aportes a la química, la
astronomía, la enseñanza, etc.
No creo que
la Dra. Happé comprenda las emociones apasionadas que los ingenieros o
los científicos tienen cuando descubren o inventan algo nuevo. Amo
también este aspecto de mi profesión. He llorado al leer un hermoso
pasaje en una revista de ingeniería, cuando un científico describe sus
sentimientos: "Examinando la historia registrada y aún a través de la
niebla de milenios más tempranos, percibimos una pasión por el
descubrimiento y la invención" (Florman, 1991). Le recomiendo a la Dra.
Happé que lea escritos de científicos e ingenieros no-autistas. Si lo
hiciera, encontraría menos extraños los sentimientos autistas.