

DANIEL DEL PINO
24 de noviembre de 2005
Si en la
primera parte de este reportaje hemos tratado la importancia de
‘reinventar’ la comunicación para que las personas con autismo puedan
conseguir expresarse, en esta segunda parte continuamos siguiendo de cerca
cómo es el día a día de los niños del colegio AUTRADE y, además, les
ofrecemos una entrevista con el psicólogo del centro, que tratará de
despejarnos algunas dudas sobre el trastorno.
Nos vamos de
compras
A ver Cris, ¿qué toca ahora?. Cristina mira su agenda y contesta: pesarnos
y hacer la compra. Las terapeutas han hecho una lista y han dado a elegir
a los niños lo que querían comprar. Ángel, dos palos de escoba; Cristina,
un cajón de plástico; Paco, gomas del pelo para la clase de Mámen; Rufo,
cinta aislante negra y Pablo, tres tupperware. Se les da a elegir también
el camino por el que quieren ir al supermercado: ¿Parque o carretera?
Parque, por unanimidad.
Salimos del colegio hablando todo el tiempo con los niños. Es una de las
cosas que más llaman la atención, todo el rato se hacen preguntas y se
intentan relacionar unas con otras para seguir potenciando su capacidad
comunicativa. En los semáforos se les enseña a cruzar, pero para ellos los
colores y los símbolos ya están dominados. Pablo lo explica. Si el
muñequito está verde, se cruza y si está en rojo hay que esperar.
Ya en el centro comercial, se les vuelve a dar a elegir quién quiere
entrar primero a pesarse. Violeta les hace mirar el precio de la báscula
de la farmacia: 20 céntimos. Saca unas monedas sueltas y ellos tienen que
coger el dinero. Y si no hay suficientes céntimos, le piden el cambio a la
farmacéutica.
En el supermercado nos dividimos. Cada uno ha encontrado lo que le toca
comprar y pasamos por la caja. A la salida le echan una mirada de reojo al
escaparate de una juguetería. Todos están contentos. Y en el camino de
vuelta, se prueba su capacidad para orientarse. Unas terapeutas se
adelantan al grupo y otras se quedan retrasadas para ver si, por ellos
mismos, son capaces de llegar al colegio. Misión cumplida.
Después llega el recreo y será el momento en el que los niños estén a su
aire. Tras tres horas de trabajo en grupo, los chicos
se liberan en el
gimnasio del colegio haciendo lo que ellos quieren hacer durante media
hora.

”No hay dos
autistas iguales”
Ángel González ha querido explicarnos a través de la siguiente entrevista
un poquito más en profundidad qué es el autismo. “Para empezar, hay que
dejar bien claro que el autismo no es una enfermedad ni es algo que se
pueda tratar con medicamentos. Los medicamentos sólo se utilizan para
regular disfunciones derivadas del autismo como puede ser la
epilepsia”. Tampoco quiere que se generalice con el autismo, “uno no
es autista, uno tiene comportamientos autistas que se valoran dentro de un
espectro. Cada grado de autismo es diferente en cada niño”.

¿Cómo empieza el
autismo?
Realmente no empieza, es un síndrome neurológico con el que se nace. Casi
todos los expertos coinciden en que se trata de un fallo en la evolución
del niño antes de nacer. Aunque el origen no es del todo claro, se habla
de ciertas anomalías en ciertos genes. También de disfunciones en la
migración neuronal que se produce entre la tercera y cuarta semana del
embarazo. No es más que un fallo en el desarrollo de las funciones del
cerebro ya que hay zonas que no tienen activación. Hasta los 18 ó 24 meses
del niño no se diagnostica. Los pediatras o los educadores empiezan a ver
que el niño no tiene las capacidades acordes con su edad o que tiene algún
tipo de comportamiento extraño.

¿Cuáles son las
características principales de una persona con autismo?
Las personas con un comportamiento autista se caracterizan por ‘fallar’ en
tres áreas. Lo que comúnmente se conoce como la tríada autista. Es decir,
un trastorno a nivel social, comunicativo y de comportamiento e
imaginación.
En lo social, por ejemplo, a los 2 ó3 años de edad, se observa que estos
niños no saben ni les apetece jugar con sus compañeros. Sin embargo,
algunos sí que lo hacen con los adultos, quizás porque puedan ponerse
mejor en el papel de sus hijos.
En lo comunicativo falla la intención. No hay intención comunicativa. Los
niños de año y medio o dos años, son capaces de mantener una conversación
y hablar con sus padres de aquello que les llama la atención. Los niños
con autismo no lo hacen, simplemente se lo guardan para sí mismos. Al
mismo tiempo, tampoco van a prestar atención cuando somos nosotros los que
comenzamos una conversación.
Y en el área del comportamiento y de la imaginación, no son capaces de
tener 'juego simbólico', esto es, hacer abstracciones a la hora de jugar.
Por ejemplo, no serían capaces de convertir mentalmente un lapicero en una
espada y ponerse a luchar o de dar de comer a un bebéSe
puede hacer un
diagnóstico precoz?
Sí, aunque cada vez se hace menos. Un niño a partir de los 24 meses que
pueda tener autismo se dice que está dentro del espectro autista, es
decir, que tiene características que le afectan en mayor o menor grado y
que tienen que ver con esa tríada de la que hemos hablado antes. Si se
detectan estas dificultades, no se le llama autismo porque así nos
aseguramos de dos cosas.
Las consejerías de bienestar social le dan un apoyo gratuito a esos niños
hasta los 6 años, intentando que el niño entienda, a temprana edad, cómo
funciona la comunicación. Hacer algo para conseguir algo. En este aspecto
sería importante advertir a las familias de que no es tan importante la
comunicación verbal como que adquieran una intencionalidad comunicativa.
El riesgo del diagnóstico precoz es que hay algunos trastornos, como por
ejemplo la disfasia, que se parecen mucho al autismo. Por eso es
preferible comenzar a tratar al niño superando esas barreras sin
‘etiquetarlo’ y después dar un diagnóstico.
La otra cosa de la que nos aseguramos es de no crear un conflicto con la
guardería en la que están. Ese niño, a veces, provoca miedo a los
educadores porque no saben cómo tratarlo y, además, pueden empezar a
funcionar los prejuicios como que el niño es agresivo.

¿Qué es el
espectro autista?
Cuando hablamos de
espectro autista es porque no hay dos autismos iguales. Entonces, los
especialistas nos movemos en un baremo dentro del cual se puede asegurar
que los niños tienen una, dos o las tres características de las personas
con autismo.
Por ejemplo, puede haber niños que tengan muy buen nivel intelectual pero
que no han aprendido a hablar. Cada uno se sitúa dentro de un continuo, no
se puede generalizar.

¿Las personas con
autismo pueden tener una buena evolución?
Sí. Creo que esto va a depender de tres cosas. Del nivel o de la capacidad
intelectual con que ese niño nace, el 50 por ciento de los casos de
autismo van unidos a la discapacidad, pero en el resto no tiene por qué
haberla. Hay niños cuyo cociente es muy bueno, que en el resto de las
actitudes no lo son. La buena evolución, ojalá pudiera conseguirse en
todas las áreas. También depende de la familia. De lo que colaboren en la
educación de sus hijos y, por supuesto, de los educadores.

¿Cuáles son sus
límites?
Me gustaría pensar que no hay, pero en realidad sí. Podemos decir casi con
toda seguridad que los chicos que han tenido una buena evolución no
pasarán de la ESO. Hay que ser realistas y tener claro que no podrán
estudiar ningún tipo de carrera.
Sin embargo, cada vez tienen más oportunidades en el ámbito profesional.
Hay centros de
terapia ocupacional donde se les proporciona un empleo con tareas
apropiadas para cada niño.
De alguna manera, también, es lo que intentamos hacer en las aulas de
transición a la vida adulta. A este nivel, los chicos son buenos en tareas
simples que requieran un proceso repetitivo. Podrán llegar a hacer
trabajos sencillos de ordenador, desempeñar tareas de encuadernación,
pintar, etc. Esto va a depender de la capacidad de cada niño.

El autismo de alto
funcionamiento, ¿Mito o realidad?
Entramos en lo que se llama el
síndrome de Asperger . Es el síndrome de alto funcionamiento en el que
los niños pueden tener desarrollado mucho un área. Por ejemplo, el cálculo
mental. Hay grandes matemáticos que tienen comportamientos autistas. No
obstante, a nivel de relación social siguen sin poder aplicar esa memoria
para algo práctico. No saben darle funcionalidad a esa capacidad.
En el ámbito de las vivencias y la afectividad, a las personas de alto
funcionamiento les va a costar mucho trabajo tener amigos e incluso tener
pareja alguna vez en su vida. Les resultará imposible querer compartir
sentimientos con el otro.

¿Pueden lograr
cierta autonomía o dependerán siempre de sus padres o tutores?
Sí pueden
conseguir una cierta independencia. A nivel afectivo, tenemos chicos en
AUTRADE que ya no quieren estar con sus padres todo el tiempo, que quieren
su dinero, que pasan horas solos en su habitación, y que van a ser capaces
de tener una vida normal en aspectos como poder preparar una comida, el
desayuno o ir al cine.
Hay que pedirles, por ejemplo, que sean muy cuidadosos en su higiene
personal, que se cuiden muy bien, que consigan autonomía en todos los
aspectos más importantes de su vida. Para eso les preparamos para que
aprendan a elegir. Qué hacer con su tiempo libre, por ejemplo.
En un 50 por ciento de los casos habrá una dependencia de sus padres y el
resto no tendrán por qué depender tanto si en el futuro los padres no
están o delegan en los profesionales.

¿Cuál es la
importancia de cuidar la higiene y la salud?
Tiene muchísima importancia. El tema es fundamental, son cosas que todo el
mundo debe aprender. Este debería ser el primer objetivo en la vida de
cualquier persona aprender a cuidarse, que sepa mantenerse en forma, que
sepa señalar dónde le duele, mantenerse ágil, estar limpio y oler bien.
Son cosas básicas necesarias para cualquier ser humano.
¿Cómo influye la alimentación en los niños con autismo?

Influye en ciertos
aspectos. Existen dietas bajas en gluten y en caseína que funcionan en
algunos niños, no en todos. Es una dieta dura, cara y que exige un
sacrificio para toda la familia. Después de seguir esa dieta tan estricta
los padres comenzarán a observar que su hijo a bajado su hiperactividad y
que ha aumentado su concentración.
¿Cuál es el apoyo que se les da a los padres en los centros?

Existe una
comunicación diaria con los padres cuando traen a los niños al colegio,
por ejemplo. También existe una forma de comunicar que es el cuaderno de
ida y vuelta. Los padres saben qué ha hecho el niño en el cole y los
tutores saben qué ha pasado en casa por la noche.
A parte, se hace un programa individual de cada niño. El que el colegio
propone un programa más o menos general, pero los padres dirán cuáles son
los problemas que pueden trastornar la vida familiar en ese momento y se
tratará de corregirlos. Hay que hacer que la vida de los padres sea un
poco más relajada cuando estén con su hijo.
Los tutores tienen como mínimo una reunión trimestral con los padres, pero
cada tutor tiene una hora de tutoría todas las semanas que podrá ser
demandada por cualquier familia.

En cuanto a la
musicoterapia , ¿es verdad que puede ayudar al niño?
Estamos teniendo una experiencia muy buena con las sesiones de
musicoterapia. Es algo prácticamente nuevo en el centro y la terapeuta,
Gracia, nos está mostrando las reacciones de los niños y, en algún caso,
son excelentes. Es cierto que no todos los niños reaccionan igual, pero
hay un cierto número de ellos que se relajan mucho y que llegan a
comunicarse de alguna manera con la terapeuta, lo que nos proporciona una
información extra a cerca del niño.
